Orientación Psicológica

Orientación psicológica infanto-juvenil y adolescente

¿Alguna vez, en algún momento de tu vida, has dudado en si necesitabas o no acudir al psicólogo/a? (por favor trata de ser lo más sincero/a contigo mismo/a).

Si es que Sí, me gustaría que te hagas otra pregunta ¿al final fuiste a consulta psicológica? Probablemente tu respuesta sea que No. Pero tranquilo/a no pasa nada, es algo muy normal.

Hoy en día muchas veces no sabemos cuándo acudir a un psicólogo/a y esto, lamentablemente, pasa en demasiadas ocasiones. Muchas veces es porque existe una creencia social y cultural: ¿si no estás “loco/a” para qué acudir a un psicólogo/a? Si no padezco un trastorno psicológico o problema de salud mental evidente para qué necesito ir a terapia; otras veces es por vergüenza, por el qué dirán; también podría ser por orgullo, porque queremos tratar de solucionar nuestros problemas sin la ayuda de nadie; es posible que no acudamos a un psicólogo/a porque nos es complicado hablar de nuestra vida privada a un/a extraño/a. Y un sinfín de porqués que de alguna forma lo que están impidiendo es que sigamos avanzando y mejorando nuestra vida, nuestras relaciones, nuestro trabajo, nuestra salud…

 

Pero ¿qué pasa si quién necesita ayuda profesional es nuestro hijo/a? ¿Qué hacemos? ¿Cómo actuamos? ¿Buscamos ayuda o esperamos a que el problema se solucione?…

Todos estos interrogantes son muy importantes tenerlos en cuenta. Tenemos que pensar que nuestro/a hijo/a es un ser que está en desarrollo, en constante cambio y adaptación. Está aprendiendo de cada experiencia que tiene y de todo aquello que observa, de todo aquello que se le enseña y un largo etc. Todo ello, va a ir poco a poco conformando su personalidad, su actitud ante la vida y sus adversidades, su forma de pensar. En definitiva, irán construyendo a un futuro adulto que dependiendo de cómo vaya asimilando todo este bagaje, así se desenvolverá en su futura vida laboral, social, familiar, personal…

 

¿Cuándo es necesario llevar a nuestro/a hijo/a a un psicólogo infantil?

No hay unas pautas que determinen el cuándo, pero sí que hay algunas señales que nos pueden indicar que algo no va bien. Entre ellas están: si nuestro/a hijo/a suele tener irritabilidad frecuente, suele desobedecer constantemente, se siente triste muy a menudo, pierde interés por actividades que antes le gustaban, hay cambios en el apetito, bajo rendimiento escolar, tiene insomnio, pesadillas o somnolencia excesiva, es demasiado tímido (retraído), etc.

Pero en realidad lo verdaderamente importante es que vosotros como Padres conocéis a vuestros hijos/as, es importante que les observéis para así poder saber si hay algo que no va bien en la vida de vuestros/as niños/as, sobre todo si les veis sufrir o si veis que hay algo que está impidiendo que sigan adelante con sus vidas. Generalmente, cuando algo no va bien, suele darse un cambio importante en su comportamiento ya sea de forma intensa como mantenido en el tiempo.

 

Pero que pasa si mi hijo/a es adolescente, ¿Cuándo es necesario pedir ayuda a un profesional? ¿Se siguen las mismas pautas que en la niñez?

En definitiva, siempre como Padres vais a querer dar lo mejor a vuestros hijos/as, siempre vais a querer disfrutar y compartir con ellos el tiempo de ocio al igual que siempre vais a querer guiarles o ayudarles con sus problemas o dificultades, pero algunas veces es muy posible que os sintáis desorientados, que no sepáis que hacer o incluso que ya no sabéis que hacer más para ayudarles.

En este caso es importante que busquéis ayuda profesional, es conveniente que consultéis con un especialista y que os ofrezca orientación psicológica. No es necesario que vuestro hijo/a padezca un trastorno mental para que entonces se acuda a terapia. Muchas veces hay un cúmulo de situaciones, conflictos… que no se sabe cómo solucionarlos. La orientación y asesoramiento psicológico puede ayudar a vuestros hijos/as. Aprenderán estrategias de afrontamiento. Desarrollarán habilidades sociales y emocionales. Además, aprenderán un sinfín de herramientas que les ayuden a gestionar sus problemas y conflictos. De esta manera, podrán ir avanzando hacia una adultez dichosa y feliz.

Los servicios de orientación psicológica infanto-juvenil y adolescente que ofrecemos son:

  • Problemas de Autoestima.
  • Problemas de Conducta.
  • Problemas Familiares (de comunicación y convivencia, de relación paterno-filiales, de relación entre hermanos, situaciones de separación o divorcio…).
  • Problemas Sociales (aislamiento social, falta de habilidades sociales…).
  • Problemas Emocionales (Gestión de Emociones, Situaciones de duelo…).
  • Problemas Escolares (Fracaso Escolar, Acoso Escolar o Bullying…).
  • Problemas con las Nuevas Tecnologías.

En caso de alguna duda, contacta con nosotros y trataremos de ayudarte lo antes posible.

Y recuerda… EL ADULTO FELIZ COMIENZA EN LA INFANCIA